POR RAYMUNDO SALINAS PINEDA
CRONISTA MUNICIPAL.
Amanalco, Municipio Heroico y con Encanto, porque al paso de su Historia, hombres y mujeres con vocación de servicio, han forjado su terruño; conservando su libertad, respeto a las instituciones, amor al trabajo, como productor de trucha, sus costumbres, tradiciones, la belleza natural de sus paisajes ecoturísticos y con ello, compitiendo con los 2458 municipios que integran la República Mexicana.
El municipio de Amanalco, en lengua náhuatl significa: “Lugar donde nace el agua”. Su extensión territorial es de 219.49 km2 y su población de 23,675 habitantes, según el censo del 2020. Su cabecera desde 1875 se denomina “Villa de Amanalco de Becerra”.
En el marco del 196 Aniversario de la Erección del Municipio de Amanalco e instalación de su Ayuntamiento, hecho que ocurrió el primero de enero de 1826 y confirmado el 27 del mismo mes, siendo el Presidente de la República Mexicana el insurgente Guadalupe Victoria y Gobernador del Estado de México, el General Melchor Eca Múzquiz, quien con la primera Legislatura Constituyente, se organizó el gobierno estatal, se dio la Constitución Provisional y se empezaron a cuidar los intereses de la Federación.
A la luz de este acontecimiento y al paso de la historia municipal y su Ayuntamiento, hombres y mujeres contribuyen al progreso de Amanalco, bajo el proyecto nacional, alternancia, igualdad de género y reformas para el desarrollo municipal, por lo que en febrero del 2003 fue declarado “Santuario del Agua”; en noviembre del 2008 recibió el título “Pueblo con Encanto del Bicentenario” y por unanimidad, el 26 de agosto de 2021, el Honorable Cabildo 2019-2021, le designó, “Amanalco Municipio Heroico”.
En los anales de la Prehistoria se registra, que en el pueblo Rincón de Guadalupe, se encuentran pisadas del hombre, en el paraje Doxindó; pertenecientes al Pleistoceno Superior, por lo que estudiosos sustentan, que en la zona de Amanalco, ya había asentamientos humanos.
Desde épocas remotas, el territorio de Amanalco sigue poblado por otomíes, quienes en su idioma lo nombraron N’dabí, significando, “donde abunda el agua”, así a sus ocho pueblos historicos: Juhgni, Tenahani, Xámado, Daxavistia, Xaxua, Xanoxi, Dongu y Bástrome. Posteriormente bajo el dominio de los aztecas se le llamó “Amanalco”.
Durante el Virreinato, el Marqués de Montes Claros, dio instrucciones para que los ocho Pueblos del Monte: San Jerónimo Amanalco, San Bartolomé, San Juan Bautista, San Sebastián, San Mateo, Rincón de Guadalupe, San Lucas y San Miguel Tenextepec, pertenecientes a Zinacantepec, fueran congregados a San Jerónimo Amanalco, éste elevado a Cabecera, fundándose así, lo que hoy es el Municipio de Amanalco. Este acontecimiento ocurrió el 14 de agosto de 1604, siendo sus promotores el Virrey Juan de Mendoza y Luna y Fray Juan de Sanabria, de la orden de San Francisco, quien los catequizó en lengua Otomí; y las primeras autoridades: el Alcalde Bartolomé López, el Fiscal Baltazar De la Cruz, el Principal de Amanalco Baltazar Velázquez, entre otros.
El templo de San Jerónimo Amanalco fue elevado a Parroquia del Clero Secular en 1768, siendo su primer párroco el Bachiller Juan De Otero. Al iniciarse el movimiento de Independencia en 1810, la población indígena de Amanalco y pueblos del Valle de Toluca, secundó la insurrección, poniéndose a las órdenes de los parientes de Miguel Hidalgo y Gallaga. El 13 y 14 de marzo de 1811, éstos se enfrentaron a las Tropas del Rey, y el General Realista Juan Bautista de la Torre los derrotó, mas no con ello, sus ideales de libertad. Murieron en esta gesta heroica: Francisco Martín, quien fue fusilado y colgado de un árbol, como escarmiento, con un letrero que decía, “Por traidor a Dios, a la Patria y al Rey”.
En la Reforma, los habitantes de Amanalco también participaron, sobresaliendo el Bachiller José María Becerra Mancilla, quien se pronunció en favor del Plan de Ayutla, por lo que la Cabecera Municipal, desde 1875 ostenta su apellido.
En el siglo XX, los habitantes de Amanalco sufrieron injusticias sociales, así como la marginación, ya que las tierras que les pertenecieron, las explotaban los hacendados de la Gavia, y como peones, ganaban salarios injustos, con jornadas de sol a sol, y siempre endeudados en las Tiendas de Raya. Algunos vecinos destacados, como Don Andrés Fabila se pronunciaron en favor del Plan de San Luis.
Los zapatistas destruyeron la Cabecera Municipal de Amanalco y sus principales pueblos el 24 de marzo de 1916, muriendo el Municipal Aurelio Reyes Benhumea, estando al mando de este asalto el cabecilla Carmen Esquivel, por lo que hubo ausencia de autoridades en Amanalco de 1916 a 1919.
Un grupo de valientes amanalquenses, después de 3 años sin autoridades municipales, y previo al peligro de que se segregara el territorio de Amanalco, lograron reinstalar el Ayuntamiento, hecho que ocurrió, el 1 de mayo de 1919, donde el Presidente Municipal de Valle de Bravo les tomó la protesta: Como Presidente Municipal el C. José Ávila, Síndico Sadot Fabila Montes De Oca, Primer Regidor Alberto Pineda Montes De Oca, Segundo Regidor Fidel Elizalde Reyes, Tercer Regidor Dolores Peña, Cuarto Regidor Adalberto Aguilar y Quinto Regidor Atilano Ponce.
Entre las personalidades que dejaron huella se distinguieron: el profesor Pomposo Becerril Suárez, quien impulsó la educación en el Estado de México y precursor de las escuelas de artes y oficios; sus hijos: el profesor Emilio Román Becerril, inolvidable educador de generaciones, y el Ingeniero Luis Gonzaga Becerril, éste, cartógrafo, escritor y político, quien en 1912 participó como candidato a la gubernatura del estado de México; los hermanos Fabila Montes De Oca: Alfonso, Gilberto, Manuel y Luz, el primero etnólogo y hombre ilustre mexiquense, el segundo y tercero, agrónomos y políticos, defensores de la Agronomía Mexicana, y la cuarta, artista plástica, quien fuera esposa del escultor Federico Cantú Garza, autor de la Madona, emblema del Seguro Social; la poetisa Concepción Carrillo Vera, entre otros distinguidos amanalquenses.
Presidente María Elena Martínez Robles, Síndico y regidores, en este día en que conmemoramos un año más de la Erección de nuestro Municipio, y que en él, conformarán el Ayuntamiento Constitucional de Amanalco para el periodo 2022-2024, hago votos para que sean promotores del desarrollo económico, social y cultural, a la luz de la unificación de criterios y vocación de servicio, para así cumplir eficazmente sus funciones en favor del progreso de las comunidades y de los amanalquenses.
“La Crónica de mi Pueblo: Testimonio de la Historia”.
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inaugurado el 16 de septiembre de 1910. Fotografía
de 1933.